Solo, bordeando el gran río, contenido por el calor del
lugar. Un bar con gente equis que no tengo intenciones de conocer.
Un sillón de cinco cuerpos,
bordó, de cuerina opaca.
Una mesa de cortas patas y mármol frío.
-quiero auriculares, quiero mi música, quiero plata-
Ventanales, cuadros enormes de sol tiñen el lugar, murmuros
y noticias en la tv.
-que embole, me quiero ir- Pero hace frío y hay brisa.
-portugués, portugués, porteño, portugués-
Leo, releo, escribo y vuelvo a leer.
Clín-clín trinan las copas y chocan los platos.
-hoy traje mi cuaderno, un libro de Platón y mi analógica-
-que linda publicidad, ahora quiero un nextel-
Hoy no tengo ganas de glamur.
Hace tanto no escuchaba un black berry sonar…
-te extraño, morite-
Me quedan tres fotos, que tristeza, que felicidad.
Un cover pedorro de coldplay.
(Sócrates -¿Qué hora es, exactamente?
Critón –La del alba.)
No me quedan más fotos. -creía que si. Ya quiero mandar a revelarlo-
Faltan dos benditas horas, dos.
-ya fue, me voy y vuelvo más tarde-
-Fortunato vení, nos re veo charlando, dibujando y
escribiendo en este bar-
Creo que me voy, dos horas lo veo muy lejano.
-me cansé de matar el tiempo-