miércoles

nota-memoria


y el está en ropa interior sentado en el sillón. comiendo su chocolatada con granola, esperando el otoño asomando las cejas por la ventana. con toda esa ansiedad que cuelga en sus dedos del pié junto a sus pensamientos. ahí descansan por la mañana, ahí reposan sus pestañas. mientras los ojos se clavan en el punto infinito rojo del vértice dos dentro de su pálida habitación. y ve como se desdibuja el punto y a notar como el contorno de su visión comienza a ennegrecer. Automáticamente sus muelas aprietan unas con otras, endureciendo su mandíbula que permanecía cerrada. sus manos sostenían el tazón y sus pies... sus pies no los sentía, se había olvidado de ellos. llegó a creér que su ansiedad los había mutilado o que los pensamientos se habían colado en sus dedos e hizo que cambiaran su función. ahora sus dedos piensan por el y no sabia que hacer con sus manos que sostienen el tazón , si su cerebro no respondía para poder cumplir una simple acción como mover sus manos. la desesperación comenzó a canalizarse por medio de un cosquilleo muy lento que nació en su coxis y murió en su médula. de esta manera toda su columna vertebral se relajó, pero esto no hizo que el pudiera movilizar algún musculo. lo único que podía hacer era hablar con el mismo y pensar en cosas sueltas, en palabras, en cosas rápidas ya que sus pensamientos pesaban y inmediatamente caían para colgarse de sus pies.

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