lunes

beso 84

La silla que rechina,
las tazas rajadas.
La calle está húmeda y mis pies secos,
el cielo aplaude y vos encendés un cigarro,
tu boca emana humo.
Me quedo en silencio
y escucho el sonido del reloj,
la casa está en llamas, pero no hay fuego
la casa hoy me habla y la retina se sulfata.
Te beso el cuerpo
y las damas se trenzan el pelo
mansas en la cama, desnudas e impecables.
Con el beso 62 te convertiste en una oruga
te doblaste y estiraste,
con el beso 84 volviste a ser  humano.
Aislados del sonidos,
las paredes se achican,
las paredes se agrandan,
la casa me habla y también respira.
Las venas se hinchan si presionas el cuello,
pupilas dilatadas a falta de luz.

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