El diablo y la bruja hoy se casan y chocamos nuestras cabezas como dos pasas de uvas, que solo mezclan ese baboso sabor para perder el tiempo y sentirse importantes.
Me pediste perdón pero ya era tarde y te besé la oreja solo para que las cosas sigan siendo extrañas.
Voy a dormir hasta que me de vergüenza y la cama me empuje hacia el piso, no pienso subir la persiana porque están tocando el timbre y la gente hoy me cae mal y estoy peleado con la calle, así como con vos.
No te quiero ver, pero seguiré chocando nuestras cabezas, como dos pasas de uvas, hasta que sangres o te pongas a llorar.
¿quoi? cuse moi, je ne parle pas français.
En la televisión hablan pelotudeces, de esas que a casi todo el mundo le interesa, mientas las polillas se comen mi remera favorita y la leche se cuaja.
En mi billetera no hay plata pero si un boleto viejo. La ironía es muy graciosa, hoy la vida se convierte en dinero, también la gente es dinero.
Todo se transforma siendo un circulo vicioso y no hay forma de salir. A la gente le gusta mentirse, le es fácil olvidar lo lindo que es ser un humano.
Perder el tiempo y sentirse importantes es un pasatiempo, a la gente le gusta chocar sus cabezas y gastar su dinero.
Podrían divertirse jugando a quererse y bailar un vals. Descubrirían cosas lindas, como que los árboles son tumores de la tierra o que la Via Lactea no es el centro del espacio sideral.
Somos más que un lindo peinado o un buen titulo universitario.
El existencialismo existe para hacernos pensar y dar cuenta que lo que hay no es real, que hay un más allá de nuestras narices o que deberíamos doblar a la vuelta de la esquina.
Mientras tanto seguiré chocando mi cabeza como una pasa de uva y viendo como las polillas se comen mi remera favorita, palpando mis bolsillos llenos de pelusas, en medias y durmiendo con la persiana baja.
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