sábado

Grados Fahrenheit:

Dentro del cubo nos refugiamos, bebiendo vino dulce, los dientes y labios se pintan mientras las botellas se deshinchan, con el reflejo reflejado de la luna en la acera, que se plasma en tu cara y rebota en la mía. La lluvia hace eco en la atmósfera, nos abraza con sus brazos pálidos.
Riendo y charlando entre cigarros y bocanadas, creamos formas en los fonemas, nuestro ser emana luz  buena, de esa que salpica o escupe manchando nuestros cuerpos, vibrando las formas formadas en el espacio deformadas por el tiempo.
Viviendo la alegría, nos hundimos en la noche que nos devuelve en una masa homogénea.
La lengua no se traba, la saliva te atraganta.
Mi cabeza se licua, se enreda y se desarma, te mastico las ideas y sacudes mi cerebro.
Cadáveres esquistos cuelgan de las cejas, se incrustan en la psiquis, se clavan en los huesos.
Te hinchás y me estiro.
La rumba invade y nos pica las palmas, aplaudes excitada, desconada la risa que llama la mañana. Los pies me pesan mientras balbuceando el sol raya tu cara y te escondes entre las pestañas.
Cadáveres esquistos cuelgan de los pies.

martes

polillas en los bolsillos

El diablo y la bruja hoy se casan y chocamos nuestras cabezas como dos pasas de uvas, que solo mezclan ese baboso sabor para perder el tiempo y sentirse importantes.
Me pediste perdón pero ya era tarde y te besé la oreja solo para que las cosas sigan siendo extrañas.
Voy a dormir hasta que me de vergüenza y la cama me empuje hacia el piso, no pienso subir la persiana porque están tocando el timbre y la gente hoy me cae mal y estoy peleado con la calle, así como con vos.
No te quiero ver, pero seguiré chocando nuestras cabezas, como dos pasas de uvas, hasta que sangres o te pongas a llorar.
¿quoi? cuse moi, je ne parle pas français.
En la televisión hablan pelotudeces, de esas que a casi todo el mundo le interesa, mientas las polillas se comen mi remera favorita y la leche se cuaja.
En mi billetera no hay plata pero si un boleto viejo. La ironía es muy graciosa, hoy la vida se convierte en dinero, también la gente es dinero.
Todo se transforma siendo un circulo vicioso y no hay forma de salir. A la gente le gusta mentirse, le es fácil olvidar lo lindo que es ser un humano.
Perder el tiempo y sentirse importantes es un pasatiempo, a la gente le gusta chocar sus cabezas y gastar su dinero.
Podrían divertirse jugando a quererse y bailar un vals. Descubrirían cosas lindas, como que los árboles son tumores de la tierra o que la Via Lactea no es el centro del espacio sideral.
Somos más que un lindo peinado o un buen titulo universitario.
El existencialismo existe para hacernos pensar y dar cuenta que lo que hay no es real, que hay un más allá de nuestras narices o  que deberíamos doblar a la vuelta de la esquina.
Mientras tanto seguiré chocando mi cabeza como una pasa de uva y viendo como las polillas se comen mi remera favorita, palpando mis bolsillos llenos de pelusas, en medias  y durmiendo con la persiana baja.

lunes

beso 84

La silla que rechina,
las tazas rajadas.
La calle está húmeda y mis pies secos,
el cielo aplaude y vos encendés un cigarro,
tu boca emana humo.
Me quedo en silencio
y escucho el sonido del reloj,
la casa está en llamas, pero no hay fuego
la casa hoy me habla y la retina se sulfata.
Te beso el cuerpo
y las damas se trenzan el pelo
mansas en la cama, desnudas e impecables.
Con el beso 62 te convertiste en una oruga
te doblaste y estiraste,
con el beso 84 volviste a ser  humano.
Aislados del sonidos,
las paredes se achican,
las paredes se agrandan,
la casa me habla y también respira.
Las venas se hinchan si presionas el cuello,
pupilas dilatadas a falta de luz.