si te tuviera en frente mio chocaría mi frente contra tu frente con la objetiva finalidad de alinear nuestros pensamientos y que sacudamos los sentimientos, así se acomodan y entendemos que carajo queremos.
Iría de frente con mi frente hacia tu frente para chocarlas y que nos quedemos pegados, como el agua y el aceite, porque aunque los juntes no se mezclan pero si se pegan y no se pueden separar. Yo nunca los pude separar.
si te tuviera en frente mio, chocaría mi frente contra tu frente con la objetiva finalidad de sacudir mi aceite con tu agua y mi agua con tu aceite, así se mezclan y quedan pegados, aunque no se puedan mezclar.
martes
bancate el amor
El amor.
El inconsciente habló, habló en voz alta y habló de manera natural, como si siempre lo hubiese sabido, lo dijo así, sin rodeos, como si fuese la palabra más común y típica que un ser humano pueda decir, pero a mi, nunca me lo hizo saber, o yo nunca lo quise oír.
el a-m-o-r, la puta madre.
Me duele la panza, me hace ruidos,
¿son esas mariposas de las que habla todo el mundo que están zumbando excitadas?
Se me revuelven todos los órganos, no entiendo dónde están los pulmones o el riñón, creo que me subieron a la garganta, porque el aire no está pasando, o son las mariposas esas que quieren salir.
Estoy tenso y el cuerpo se vuelve a ablandar, pero la mandíbula queda dura, como queriendo ocultar algo.
¿que quiere mi cuerpo?
¿ésto es amor?
si esto es amor, el amor duele, duele en la garganta en las encías, en el pecho y la panza y me retuerzo del dolor(delamor). Si esto es amor, el amor me molesta y mi inquieta, me pica en las manos y piernas. Si esto es amor, me quita el sueño o me hace soñar profundo.
Si esto es amor, el amor es como el odio, pero de adentro para fuera y después de afuera para dentro, en ese orden como exhalar e inhalar-inhalar y exhalar.
Si esto es amor, es como subirse a la montaña rusa y que cupido te escupa en la cara, llega así de imprevisto, y se pega en tu cara y es de colores babosos y pegajosos y si no lo limpiás, se pega aún mas y se expande en todas partes y después creés que desaparece, pero en realidad se mete dentro del cuerpo, y sale como gusanos de una manzana, así de imprevisto, sin que nadie te pida permiso.
El inconsciente habló, habló en voz alta y habló de manera natural, como si siempre lo hubiese sabido, lo dijo así, sin rodeos, como si fuese la palabra más común y típica que un ser humano pueda decir, pero a mi, nunca me lo hizo saber, o yo nunca lo quise oír.
el a-m-o-r, la puta madre.
Me duele la panza, me hace ruidos,
¿son esas mariposas de las que habla todo el mundo que están zumbando excitadas?
Se me revuelven todos los órganos, no entiendo dónde están los pulmones o el riñón, creo que me subieron a la garganta, porque el aire no está pasando, o son las mariposas esas que quieren salir.
Estoy tenso y el cuerpo se vuelve a ablandar, pero la mandíbula queda dura, como queriendo ocultar algo.
¿que quiere mi cuerpo?
¿ésto es amor?
si esto es amor, el amor duele, duele en la garganta en las encías, en el pecho y la panza y me retuerzo del dolor(delamor). Si esto es amor, el amor me molesta y mi inquieta, me pica en las manos y piernas. Si esto es amor, me quita el sueño o me hace soñar profundo.
Si esto es amor, el amor es como el odio, pero de adentro para fuera y después de afuera para dentro, en ese orden como exhalar e inhalar-inhalar y exhalar.
Si esto es amor, es como subirse a la montaña rusa y que cupido te escupa en la cara, llega así de imprevisto, y se pega en tu cara y es de colores babosos y pegajosos y si no lo limpiás, se pega aún mas y se expande en todas partes y después creés que desaparece, pero en realidad se mete dentro del cuerpo, y sale como gusanos de una manzana, así de imprevisto, sin que nadie te pida permiso.
el helado se derrite (y no me importa)
Ya es la tercera o cuarta vez en la semana que hago el mismo recorrido para llegar a la avenida, más allá de que es la única manera para no perderme y dislocar los espejos de los autos y que el conductor me trate de imbécil incapaz de manejar una bicicleta.
Me es agradable pasar por ahí, porque te compromete y me compromete, y acudo a los recuerdos, a cuando los ojos te brillaban y parecía que te iban a explotar y nunca más ibas a volver a ver. Porque es de noche y la luz de tu casa está encendida y puedo imaginarme que estás haciendo, en patas, paseando con tus ojos chinitos y tus pelos despeinados como si siempre estuvieras durmiendo, en una cama enorme llena de almohadones blancos dispersos por todas tus extremidades, sonriendo, con tus colmillos tan blancos como la sal, asomándose entre los labios y la lengua. Así te vi la última vez, mientras mi espalda sudaba del calor que hacia y el helado se derretía en la canasta.
Me es agradable pasar por ahí, porque te compromete y me compromete, y acudo a los recuerdos, a cuando los ojos te brillaban y parecía que te iban a explotar y nunca más ibas a volver a ver. Porque es de noche y la luz de tu casa está encendida y puedo imaginarme que estás haciendo, en patas, paseando con tus ojos chinitos y tus pelos despeinados como si siempre estuvieras durmiendo, en una cama enorme llena de almohadones blancos dispersos por todas tus extremidades, sonriendo, con tus colmillos tan blancos como la sal, asomándose entre los labios y la lengua. Así te vi la última vez, mientras mi espalda sudaba del calor que hacia y el helado se derretía en la canasta.
viernes
fragmento nro 3 (la baba del diablo)
Nunca se sabrá cómo hay que contar esto, si en primera persona o en segunda, usando la tercera del plural o inventando continuamente formas que no servirán de nada. Si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo así: tú la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mi tus sus nuestros vuestros sus rostros. Que diablos.
Las armas secretas, Julio Cortazár
miércoles
mi cuerpo la noche y los miedos
No te tengo miedo. Tengo miedo a un miedo que no tiene nombre ni apellido, solo temo de mi y de los miedos, encapsulados, aplastados, ocultos en algún lugar oscuro de mi cuerpo, donde no se sabe cuando empieza y cuando termina, donde no se entiende que es carne o que es hueso. Temo de mis miedos, de lo deformados que están, temo a esa obscuridad que hace que todo sea borroso. Temo de esos miedos finitos, diluídos y olvidados por la vida, por los miedos del miedo, por el silencio opaco y hueco.
Hay escarabajos negros por todo mi cuerpo, y me pican, pero mis dedos no llegan, porque ellos no ven.
Mis ojos ven de adentro para fuera, veo la vida, veo a los amigos, veo el amor y las desdichas. Pero no veo, no veo a los escarabajos negros escondidos detrás del silencio frío y los blancos huesos.
Sé que son blancos porque lo leí en un libro y lo vi en películas, pero nunca vi mis huesos.
Lo leí de noche, cuando todo está obscuro y silencioso, cuando todos duermen pasivos metidos en su cama y nadie molesta, y nadie está molesto.
Me gusta la noche, cuando fumo un puchito en la cocina y hablo con mis miedos, aunque no nos vemos, porque por dentro es de noche, como por fuera. Entonces es equitativo, yo no los veo y ellos no me ven.
Así todo es reciproco, y todo es uno, mi cuerpo la noche y los miedos. Y así los miedos me temen, como yo a ellos. O temen a mi voz, o a la noche, o a la vibración sorda que baja por mis cuerdas vocales y rebota por todos los miedos, y los sacudo, y los muevo de lugar. Los molesto, porque ellos me molestan a mi y les hablo porque ellos me hablan a mi, porque la noche nos invita a unirnos en ella y ahogarnos, como las estrellas en el cielo que hablan finito entre ellos y están unidas hasta el fin
Hay escarabajos negros por todo mi cuerpo, y me pican, pero mis dedos no llegan, porque ellos no ven.
Mis ojos ven de adentro para fuera, veo la vida, veo a los amigos, veo el amor y las desdichas. Pero no veo, no veo a los escarabajos negros escondidos detrás del silencio frío y los blancos huesos.
Sé que son blancos porque lo leí en un libro y lo vi en películas, pero nunca vi mis huesos.
Lo leí de noche, cuando todo está obscuro y silencioso, cuando todos duermen pasivos metidos en su cama y nadie molesta, y nadie está molesto.
Me gusta la noche, cuando fumo un puchito en la cocina y hablo con mis miedos, aunque no nos vemos, porque por dentro es de noche, como por fuera. Entonces es equitativo, yo no los veo y ellos no me ven.
Así todo es reciproco, y todo es uno, mi cuerpo la noche y los miedos. Y así los miedos me temen, como yo a ellos. O temen a mi voz, o a la noche, o a la vibración sorda que baja por mis cuerdas vocales y rebota por todos los miedos, y los sacudo, y los muevo de lugar. Los molesto, porque ellos me molestan a mi y les hablo porque ellos me hablan a mi, porque la noche nos invita a unirnos en ella y ahogarnos, como las estrellas en el cielo que hablan finito entre ellos y están unidas hasta el fin
martes
fragmento nro 2
"No tengo miedo
no tengo miedo de nada;
cuanto más sufro, más amo.
El peligro sólo aumentará mi amor
lo agudizará, le dará sabor.
Seré el único ángel que necesites
dejarás esta vida siendo más hermosa
que cuando entraste en ella
el cielo te mirará y te contemplará lívida.
Sólo una cosa puede
hacernos tan completos
y esa cosa es el amor"
un cuadro de basquiat y el miedo junto a las medias
Escondiste tu miedo bajo la cama junto a las medias con olor a pata y te acostaste a mi lado, con tus pies descalzos, con tus parpados pegados.
Plasmados en las sábanas, clavados como dos esfinges frágiles, como lineas paralelas que nunca se van a cruzar.
Solo veía tu nuca y tus orejas, no podía moverme,tampoco respirar.
No se si estaba despierto o era el deseo de tenerte cerca. Cada vez que respirabas sentía como tu cuerpo se arrimaba al mio como buscando consuelo físico o un apacible constante suspiro en tu nuca.
Sobre la pared colgaba un enorme cuadro de basquiat y clavé mi mirada en los detalles de su pintura, en los colores, en los paralelos y perpendiculares, tratando de despistar tu cuerpo de mi mente.
Luego parpadeé y el cuadro ya no estaba y el sol ya se filtraba por la ventana.
Supongo que era yo reflejado en la pared, supongo que eramos los dos, dormidos, paralelos, alejados, compartiendo el sueño, compartiendo una cama. Supongo que era mi deseo de abrazarte una vez más o mi miedo a despertarte y el sueño acabe.
Plasmados en las sábanas, clavados como dos esfinges frágiles, como lineas paralelas que nunca se van a cruzar.
Solo veía tu nuca y tus orejas, no podía moverme,tampoco respirar.
No se si estaba despierto o era el deseo de tenerte cerca. Cada vez que respirabas sentía como tu cuerpo se arrimaba al mio como buscando consuelo físico o un apacible constante suspiro en tu nuca.
Sobre la pared colgaba un enorme cuadro de basquiat y clavé mi mirada en los detalles de su pintura, en los colores, en los paralelos y perpendiculares, tratando de despistar tu cuerpo de mi mente.
Luego parpadeé y el cuadro ya no estaba y el sol ya se filtraba por la ventana.
Supongo que era yo reflejado en la pared, supongo que eramos los dos, dormidos, paralelos, alejados, compartiendo el sueño, compartiendo una cama. Supongo que era mi deseo de abrazarte una vez más o mi miedo a despertarte y el sueño acabe.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)